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Luna Blanca vs Luna Roja, ¿madre o hechicera?

¿Has observado en qué fase lunar ocurre tu periodo menstrual? Sí, lo sé. La primera vez que me lo sugirieron también pensé que se trataba de una locura, de charlatanerías, de pura tarugada pues. Es curioso el nivel de resistencia que presentamos ante algo desconocido que cimbra bruscamente nuestras ideas y creencias, pero un día comencé a utilizar la copa menstrual y, con ello, emprendí un largo camino hacia el redescubrimiento de mi naturaleza cíclica.

En ese camino, conociendo otras formas de llevar una menstruación consciente y particularmente certificándome como terapeuta Moon Mother, comencé a observar quién era yo a lo largo de mi ciclo menstrual. Así mismo, entendí que mis emociones y las necesidades de mi alma tienen una influencia notable en mi ciclo.

En su libro «Luna Roja», Miranda Gray lo explica de esta manera:

La menstruación suele producirse aproximadamente cuando hay luna llena o nueva. La ovulación, que ocurre con la luna llena, determina el ciclo de Luna Blanca (…) al coincidir la energía fértil femenina y la de la luna llena, representa una gran oportunidad para que las fuerzas creativas de la mujer se expresen en la concepción.

Es decir, que cuando la fase menstrual ocurre durante la luna nueva y estamos, por tanto, alineadas con el ciclo de la Luna Blanca, nuestras energías se centran en nuestro mundo exterior, como lo haría una madre que nutre. Nos centramos en el otro o los otros, y también en manifestar, en lograr las cosas, en gestar proyectos. En proyectarnos hacia afuera. Caso contrario:

El periodo en que la ovulación coincide con la luna nueva corresponde al ciclo de la Luna Roja… (el cual) se centra en el desarollo interno y la manifestación del mismo, y no hacia la expresión de las energías de la procreación y el mundo material.

En otras palabras, cuando la fase menstrual ocurre durante la luna llena nos alineamos con el ciclo de Luna Roja, y entonces nuestras energías se centran en nuestro mundo interior, en comprender y atender nuestras necesidades, en escuchar la voz de del alma que quizá hemos censurado, en la búsqueda de conexión espiritual, tal y como lo haría una hechicera sumida en sus propios rituales.

Varios años después de que comencé aquel viaje de redescubrimiento comprendí que en mi época de ‘Luna Roja’ aún no sabía lo que quería, estaba buscándome a mí misma, tratando de descifrar desesperadamente mi lugar y misión en este tiempo y lugar. Cuando me volví ‘Luna Blanca’ fue porque había fijado un camino para mí y estaba lista para recorrerlo.

Todavía danzo entre una luna y otra. A veces necesito volcarme al interior por temporadas, adentrarme en la cueva, observar, estar atenta a mis necesidades. Entonces, naturalmente mi sangre llega en luna llena. En cambio, cuando tengo mayor claridad sobre lo que quiero y siento una necesidad enorme de tomar acción, mi sangre llega en luna nueva, pues entonces es tiempo de sacar lo que llevo en mi interior en forma de hijos-proyectos y de servicio. Ha sido sumamente interesante (y también divertido) ubicar en qué temporadas de mi vida voy de una luna a otra, pues siempre hay factores determinantes que desencadenan la transición. A veces tienen que ver con las estaciones de la Tierra, otras con las estaciones humanas (niñez, adolescencia, adulto joven). Muchas, muchísimas otras, tienen que ver con momentos en los que me enfrento a una decisión:

¿Qué voy a estudiar? ¿En qué voy a trabajar? ¿Este proyecto es el adecuado para mí? ¿Debo estar quieta o moverme de lugar? ¿Cuál es el próximo paso en mi búsqueda personal? ¿Deseo o no tener hijos?

Como dice la maestra Miranda:

Ambos ciclos son la expresión de las energías femeninas, y ninguno es mejor que el otro… tal vez compruebes que los tuyos cambian su orientación, entre el de la Luna Blanca y el de la roja, según tus circunstancias personales, ambiciones, emociones y metas.

A final de cuentas, estoy convencida de que nunca dejamos de conocernos y aprender, pues de eso se trata la vida, ¿no lo crees?

lamoccata@gmail.com

Sanadora, quijotesca y empática. Después de toparme con mi propia oscuridad, inicié una búsqueda personal para encontrar el camino de vuelta a mí misma. Mi feminidad fue herida cuando era muy pequeña, y por años viví peleada con ella. Cólicos, infecciones y malestar en general acompañaban mi fase menstrual. La sangre me daba asco. Vestirme de rosa o faldas largas era impensable. Decir “te amo”, olvídalo. Me costaba trabajo compartirme, ser vulnerable, ¡sentir! Pero el camino me dio una gran bofetada y lección de humildad. Desde entonces, mi pasión es compartir con amor y compasión mi experiencia y diversas herramientas, para acompañar a otros en sus propios caminos de búsqueda y sanación. Cofundadora de www.mujeresmedicina.com. Comunicóloga y escritora, Moon Mother® N3 y Moon Mother Mentor® certificada por Miranda Gray, narradora de cuentos, guía de círculos de mujeres y asesora menstrual en sesiones individuales, grupales y retiros. Mi sueño es inspirar a otros por medio de la creatividad.

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