Síguenos:

Vacío existencial

En estos tiempos de cambio, veo como me he ido empujando a ser más yo misma, a llevarme a esas cosas que aligeran mi alma y mi vida. 

Llegó un momento en mi camino y en mi búsqueda personal donde había ido tan profundo en mi interior, que creí tener todas las respuestas, no desde un pensamiento egoico, sino desde un encuentro con un estado de paz con el balance de los ciclos naturales de la vida.

Por primera vez en mi vida conocí la zona de confort… ya que mi historia en esta vida se ha caracterizado por tener una profunda relación con la vida basada en el cambio constante. Cuando escuchaba decir a las personas que estaban cansadas de la rutina.. yo ansiaba lograr tener ese equilibrio que da la rutina, pues mi vida ha sido siempre cambiante.

Logré tomar un trago muy dulce de la zona cómoda por al menos 3 años consecutivos… y me recuerdo agradecida por ello y al mismo tiempo podía ver por mi entrecejo… mi apego en un rezo contra la impermanencia.. y la clara intuición que nunca me falla… de que algo estaba por cambiar.  

Finales del año 2019 y yo ya sentía la activación en mi cuerpo a medianoche, segura estoy que muchas personas lo vienen sintiendo desde hace mucho tiempo también, a través de las crisis de ansiedad, de depresión, y de todas aquellas emociones y sensaciones difíciles de traducir en palabras, en mi caso a través de sueños, proyecciones astrales, mensajes claros en canalizaciones, meditación o en mis sesiones de respiración consciente conectada (Breathwave).

Con la activación llegó la crisis existencial de middle life crisis, y cuando creí tener todas las respuestas… cambiaron las preguntas. Llegó el año 2020 y a todo el mundo nos pausó la cuarentena, crisis, locura, miedo y tantas cosas más… 

¿A qué le doy mi atención para que algo crezca? ¿Cuál es mi semilla, hacia donde voy? ¿De qué forma me siento más libre? ¿qué me da más crecimiento? 

Si permito que el miedo me consuma, me pierdo a mi misma en un mar de ansiedad, tristeza y sintiendo el peso del mundo sobre mi cuerpo. 

Si me entrego al momento presente y respiro profundo expandiendo mi cuerpo y exhalando en confianza, en un suspiro donde me rindo, me siento sostenida por el universo y por el espíritu del aire que respira a través de este cuerpo que habito. 

Si permito esa pausa que mi respiración consciente y profunda me regala, encuentro un estado que va más allá de sentirme en paz. Tengo tres imágenes en mi mente para poder explicarlo; la primera es cuando Moisés separó las aguas del mar para que el pueblo elegido caminara por en medio… el sentimiento que quiero compartirte es el espacio que hay entre las aguas… donde no es un lado ni el otro si no un centro, el centro de un huracán podría ser, donde el ojo es un estado de observación constante. 

La otra imágen es cuando ves el universo.. ¿qué ves? estrellas, nebulosas.. pero en medio de esas luces.. hay un oscuro profundo, un espacio vasto que pareciera un espacio vacío en medio de cada luz brillante.. en ese espacio vacío donde pareciera que no hay nada.. ahí me encuentro cuando entro en un estado de observación total.

Para muchas personas, como esto no es fácil de traducir en palabras, el primer acercamiento al reconocimiento de este vacío puede ser traducido como ansiedad, es tanta la energía del vacío (que nos habita y que habitamos y que es el todo a la vez), que es overwhelming, es demasiado para tratar de comprenderlo con la mente. Hay que permitirlo, sentirlo, atravesarlo, permitir que me atraviese.. y entonces entrar en un estado de no resistencia y dejar que lo que es te sorprenda.

Estar en casa, donde soy parte de todo lo que existe pero no tengo injerencia, soy el vacío, la impermanencia, soy la ciclicidad y cada una de sus partes, pero en ese espacio entre el hacer y el existir… la pausa, un lugar donde no hay descripción ni traducción para ser. No hay dualidad,, hay aceptación y un amor total.

psic.ofeliabojorquez@gmail.com

Mi nombre es Ofelia Bojórquez y en el año 2014 fundé Mujeres Medicina como un llamado profundo de mi alma de trabajar con los círculos de mujeres y el alma femenina, dedicándome al acompañamiento terapéutico a grupos y de forma individual. Desde los 11 años inició mi interés por la psicología, la filosofía y los rituales como forma de conexión con los elementos y la naturaleza. Desde entonces comenzó el viaje profundo a mi interior y al autoconocimiento del ser. Realicé la carrera de Psicología, pero la carrera en sí misma no cubría la amplitud que yo buscaba en un acompañamiento terapéutico, por lo que seguí en mi trabajo personal a través de diferentes formaciones, escuelas, formas de autoconocimiento ancestrales, psicodélicos, psicomagia, chamanismo, yoga, entre muchas otras formas de autoconocimiento. Mi práctica profesional integra las distintas prácticas y técnicas que he aprendido como lo son Respiración Consciente Conectada (Breathwave), Trabajo con el cuerpo, desbloqueo y apertura, yoga, filosofía, existencia, trascendencia y psicología centrada en el trabajo psicoterapéutico integral de lo consciente e inconsciente de la persona.

Registro

Tienes una cuenta?